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SIGLO VEINTE CAMBALACHE

Hasta el día lunes se vislumbraba momentos difíciles para el gobierno municipal, por un lado los gremios no aceptaron la propuesta salarial y comienzan las medidas de fuerza, no existía ninguna garantía que se aprobara la nueva fiscal impositiva que necesita Zara para seguir gobernando, y esto se debe a las grandes diferencias internas en una sociedad que nunca funcionó como tal, en la actualidad, el oficialismo cuenta con tan solo dos concejales de dieciséis que tiene el cuerpo, ocho concejales son del FpV, dos del frente renovador, dos de la UCR y dos de unidos por Patagones

Hasta el día lunes se vislumbraba momentos difíciles para el gobierno municipal, por un lado los gremios no aceptaron la propuesta salarial y comienzan las medidas de fuerza, no existía ninguna garantía que se aprobara la nueva fiscal impositiva que  necesita Zara para seguir gobernando, y esto se debe a las grandes diferencias internas en una sociedad que nunca funcionó como tal, en la actualidad, el oficialismo cuenta con tan solo dos concejales de dieciséis que tiene el cuerpo, ocho concejales son del FpV, dos del frente renovador, dos de la UCR y dos de unidos por Patagones, si a esto se le suma la postura del concejal Lozano, quien no estaría de acuerdo con aplicar un tarifazo en estos momentos difíciles que estarían atravesando algunos sectores de la sociedad, el gobierno se vio obligado a negociar con la oposición

Según fuentes confiables, zara negocio con el FpV quienes acompañarán la fiscal impositiva, a cambio de la reincorporación de los agentes despedidos y la re categorización de aquellos empleados a los cuales se les abría bajado la categoría, algo similar pasó  con el resto de los bloques, quienes cambiaron sus posturas y acompañarán la fiscal a cambio de puestos de trabajo para amigos y parientes , los únicos que hasta el momento mantienen su postura  de no acompañar el pedido del ejecutivo, son los concejales de la UCR, Muchos esperaban que con la nueva asunción de las autoridades del comité de la UCR donde participaron varios peronistas y vecinalistas, abría una luz verde en la decisión de los concejales, pero nuevamente se equivocaron ya que la banca es de los concejales y no del partido y nadie les cambiará sus principios a la hora de votar

Pero como en política nunca dos más dos da cuatro, habrá que esperar el final de esta puja de poderes en vísperas a un año electoral