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Stroeder y la falta de agua

Desde Navidad, aseguran, no tienen servicio durante gran parte del día.

Los vecinos de Stroeder están cansados. Hartos, enfatizan. Están acostumbrados a que no les llegue mucha agua potable por el acueducto que viene de Villalonga, pero lo de este verano está rompiendo todos los récords: desde hace al menos 15 días no reciben ni una gota en sus casas durante gran parte del día.

“No damos más. No se puede vivir así -contó con impotencia la vecina Mirta Yunis-. El servicio se corta por horas y, cuando vuelve, no tiene presión para llenar el tanque de la casa. Estamos desesperados”.

Por ahora la bronca de los vecinos estalla nada más que en las redes sociales. Algunos hablan de cacerolazos y de marchas, pero todo queda ahí, mezclado entre insultos y centenares de fotos que hacen evidente la crítica situación. El blanco de las críticas es ABSA.

“El año pasado juntamos firmas, hicimos un petitorio y el tema llegó al Concejo Deliberante, pero no pasó nada -recordó Yunis-. Ahora están trayendo agua de Pedro Luro en camiones, pero no alcanza para nada. Y eso que, según dicen, pasaron de cuatro a ocho camiones por día”.

La vecina realizó varias denuncias telefónicas en ABSA, e incluso ante el OCABA.

“Nadie me dio una solución. No saben que existimos, ni dónde estamos”, dijo.

Estela Bertelis, otra vecina de Stroeder, dijo que la situación es ‘crítica‘.

‘En casa llegamos a estar tres días sin agua. Ni para tomar teníamos. Y, cuando sale agua de la canilla, es un chorrito. El otro día estuve como 15 minutos para llenar una botella‘, contó.

Otro vecino, Marcos Skopyj, reconoció que hasta tiene dudas sobre la potabilidad del agua que llega en camiones.

También lamentó que este paliativo se haya implementado ‘cuando muchos nos quedamos sin reservas‘.

El nuevo módulo potabilizador estará listo en 15 días, según ABSA.

El municipio de Patagones inició en 2016 las gestiones para mejorar la provisión de agua a Villalonga y Stroeder. ABSA respondió a fines de noviembre pasado, cuando destrabó una partida de unos 3 millones de pesos para instalar un tercer módulo de potabilización en Villalonga, donde se procesa el agua que va a Stroeder.

Según la prestataria, una vez terminados los trabajos la producción de agua potable pasará de 100 a 150 metros cúbicos por hora. Este aumento del 50% implica que Stroeder, que actualmente recibe entre 600 y 700 metros cúbicos, pasará a tener entre 900 y 1.050 metros cúbicos disponibles por día.

 

Fuente; La Nueva